(AmigoGay Incondicional ) : - Pequeña, ve aceptando que el mundo está lleno de pirañas, nadie va a hacerle bien a nadie, todos miran su ombligo. Ve aceptando que al mundo le da igual lo que tú quieras, a quién ames o lo que quieras cambiar, él siempre tiene sus propios planes.
Si tienes que pasar delante de personas que te hacen daño, sonríe, levanta bien la cabeza, pasa, y salúdalos. Y si cuando vuelvas la esquina te echas a llorar, que ellos no se enteren, porque desde luego que no van a dejar de ser felices para que lo seas tú, así que, finge que eres feliz delante de ellos. Sino esas pirañas te comerán, finge ser fuerte y cómetelas a ellas.
Lo que no paré de repetirme anoche:
Es que el casi aquí no cuenta, o sí o no. Ya está, no hay más. No tienes que echar de menos nada, porque no hay nada que extrañar. Porque hubo un momento en el que tú lo necesitaste, pero él a ti quizá no, piénsalo. Que tú te volviste loca por sus huesos de la noche a la mañana y deseabas llegar del Universidad para hablar con él. Y él sí que al principio pensó en que quizá debía darte una oportunidad, pero lo pensó mejor y no quiso. Y tú lo intentaste, hiciste todo lo que pudiste. Pero no llegó a más, y no es culpa de nadie, quizá él pensó que así sería mejor, no puedes mirar sólo tu vida, mira que quizás los demás piensan distinto a ti, y que a veces esas opiniones y decisiones que toma la gente no son todas mirando tu ombligo y tu bienestar. Que la gente te hará daño, y tú a ellas, y no se puede evitar en algunos casos. Y ya está, no hay más que pensar. Esto es así. No llores más.
Si tienes que pasar delante de personas que te hacen daño, sonríe, levanta bien la cabeza, pasa, y salúdalos. Y si cuando vuelvas la esquina te echas a llorar, que ellos no se enteren, porque desde luego que no van a dejar de ser felices para que lo seas tú, así que, finge que eres feliz delante de ellos. Sino esas pirañas te comerán, finge ser fuerte y cómetelas a ellas.
Lo que no paré de repetirme anoche:
Es que el casi aquí no cuenta, o sí o no. Ya está, no hay más. No tienes que echar de menos nada, porque no hay nada que extrañar. Porque hubo un momento en el que tú lo necesitaste, pero él a ti quizá no, piénsalo. Que tú te volviste loca por sus huesos de la noche a la mañana y deseabas llegar del Universidad para hablar con él. Y él sí que al principio pensó en que quizá debía darte una oportunidad, pero lo pensó mejor y no quiso. Y tú lo intentaste, hiciste todo lo que pudiste. Pero no llegó a más, y no es culpa de nadie, quizá él pensó que así sería mejor, no puedes mirar sólo tu vida, mira que quizás los demás piensan distinto a ti, y que a veces esas opiniones y decisiones que toma la gente no son todas mirando tu ombligo y tu bienestar. Que la gente te hará daño, y tú a ellas, y no se puede evitar en algunos casos. Y ya está, no hay más que pensar. Esto es así. No llores más.
"Pero seguí llorando. Sin duda alguna, una de las
peores
noches de mi vida, he dormido una hora o dos nada
más."





No hay comentarios:
Publicar un comentario